Columna invitada

Terapia de la risa

Para reír se tienen que contraer 50 músculos faciales alrededor de la boca; además, la risa pone en movimiento alrededor de 300 músculos diferentes de todo el cuerpo


Verónica Bracho Alburquerque *

Saludos queridos lectores. Continuando con las técnicas para combatir el estrés y la recuperación anímica, hoy veremos la “terapia de la risa”.

Se dice que reír abiertamente cambia la energía de la persona, haciéndola más positiva y flexible; crea los componentes químicos que producen bienestar, generando endorfina, oxitocina, serotonina y dopamina.

La risa también es un ejercicio cardiovascular. En un estudio realizado en una universidad del Reino Unido, convocaron a varias personas para realizar ejercicios en bicicleta tanto de bajo como alto impacto en un tiempo de 15 minutos y quemaron 49 kilocalorías. Después reunieron a otro grupo de personas y las hicieron reír a carcajadas, lo que provocó que quemaran 150 kilocalorías, ¡más que con los ejercicios!

Físicamente, para reír se tienen que contraer 50 músculos faciales alrededor de la boca; incluso hay risas acompañadas de llanto. Se dice que las lágrimas de risa nos son tan saladas como las del llanto (¿quién se anima a experimentarlo?). Además, la risa pone en movimiento alrededor de 300 músculos diferentes de todo el cuerpo: la pared abdominal, el cuello, la espalda, los brazos, los hombros, las manos, las piernas, entre muchos otros. El goce de una carcajada se ha comparado con el de la actividad sexual y otras reacciones placenteras del organismo.

En el amor, varias personas prefieren y eligen a una pareja que las haga reír, y el hecho de que la pareja ría da como resultado una unión más sana y duradera. La persona que provoca una sonrisa cae mejor y es más rápidamente aceptada en los grupos sociales.

La técnica de la risoterapia consiste en la utilización de diferentes ejercicios, actividades y dinámicas a través de las cuales una persona o un grupo de personas es conducido a un sentimiento de desinhibición que le haga llegar al binomio “risa ensayada-risa espontánea”, lo que le llevará a experimentar sus beneficios físicos, psíquicos, emocionales y espirituales.

La actividad de la risa no es nueva. Los payasos aparecieron por primera vez en Egipto en el año 2500 a.C. En México, se dice que cuando Hernán Cortés conoció a Moctezuma, dentro de su corte había jorobados y enanos bufones. En la Edad Media, la actuación de los bufones durante las comidas se hacía con el fin de facilitar la digestión en los comensales. El propio Sigmund Freud atribuía a la risa el poder de liberar el organismo de energía negativa.

Y ocupo este espacio para un reconocimiento a nuestros grandes cómicos y comediantes mexicanos, que enumerarlos a todos sería una lista interminable, por lo que menciono sólo a dos de los principales: Germán Valdés “Tin-Tan” y Mario Moreno “Cantinflas”. Se me viene a la mente también la película del estadounidense Robin Williams en el papel de Patch Adams, en el que interpreta al médico que hacía reír a sus pequeños pacientes.

Existen varios grupos terapéuticos de risa en México, los cuales podemos investigar en la internet y participar en ellos. ¡Por lo pronto, a reír a todo pulmón (a carcajadas)!

Referencias:

https://www.eltiempo.com/cultura/gente/de-donde-vienen-los-payasos-416888#:~:text=El%20portal%20ClownPlanet.com%20asegura,’buf%C3%B3n%20de%20la%20corte’

https://www.facebook.com/watch/?v=322098305065423

Imagen: https://www.clinicanorte.com.co/es/noticias/2019/10/07/la-risa-es-la-mejor-terapia/

* Socióloga y M.C.E.

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