El miedo a la crítica

• La convivencia en sociedad no es fácil, de ahí la importancia de elegir, mientras sea posible, relacionarnos con personas positivas
Verónica Bracho Alburquerque *
Pertenecemos a una sociedad, y esto implica relacionarnos con diferentes personas en el ámbito individual, familiar y laboral.
La convivencia no es fácil; existen personas íntegras y personas deshonestas, personas buenas y personas tóxicas. Y estas relaciones nos generan beneficios o perjuicios, de ahí la importancia de elegir, mientras sea posible, relacionarnos con personas positivas, ya que, como lo estableció Jim Rohn: “Somos el promedio de las cinco personas con las que nos relacionamos”.
Uno de los males y miedos sociales que se presenta en la convivencia humana es el miedo a la crítica. Esta crítica puede ser constructiva o dañina, siendo esta última uno de los miedos más comunes en nosotros.
Los padres a menudo hacen un daño irreparable a sus hijos cuando los critican, y sin darse cuenta, los parientes más cercanos también llegan a cometer esta grave conducta, que casi siempre llega a dañar la vida de una persona.
Algunos síntomas que se presentan ante la crítica son:
- La timidez: expresada por el nerviosismo ante una plática, la desviación de la mirada, tartamudear.
- Falta de serenidad: ausencia de control de la voz, nerviosismo, mala postura.
- Complejo de inferioridad: buscar la auto-aprobación a través de una falsa identidad.
- Extravagancia: gastar más de lo que se gana para dar una imagen de triunfo y de éxito equívoca.
- Falta de iniciativa: fracaso para aprovechar las oportunidades para el progreso propio. Temor a expresar opiniones, falta de confianza en las propias ideas, vacilar en la actitud.
- Falta de ambición: pereza mental y física, falta de auto-afirmación, lentitud para tomar decisiones.
La crítica destruye y paraliza, pero ¿qué hacer para no caer en esta trampa social? No se puede tener una receta de cocina para seguirla y tener éxito, pero sí podemos tomar en cuenta algunos aspectos que pueden auxiliarnos para mejorar. Así que tomemos en cuenta éstos:
- No hay que buscar ser perfecto: ser auténtico y mostrarse tal como es.
- Salir de “la zona de confort” y no tener miedo a equivocarse: uno aprende de los errores.
- Confiar en nuestros pensamientos: buscar que sean positivos e ignorar y/o dejar pasar los negativos.
- No perder de vista la meta: tener nuestros objetivos y metas claras.
- No dar importancia a las personas que hablan sin saber o que solamente lo hacen para molestar.
- En muchas ocasiones la crítica se deriva de la envidia: hay que reconocer esos casos.
- Buscar ayuda psicológica. cuando uno no puede controlar lo que nos sucede, siempre es bueno apoyarnos con el especialista.






