La inteligencia de negocios en las organizaciones del siglo XXI (parte 2)

“Si no valora usted su tiempo, tampoco lo harán otros. Deje de regalar su tiempo y su talento. Valore lo que sabe y comience a cobrar muy bien por ello”: Kim Garst
David Moisés Terán Pérez *
Buenos días estimadas(os) lectoras(es) de esta columna invitada. Nuevamente les deseo a ustedes un grandioso, feliz y muy productivo martes. Continuamos desarrollando contenido para el tema de la inteligencia de negocios; en esta ocasión, veremos aspectos generales y el porqué de su uso en las organizaciones. Entonces, como vimos la semana pasada: La inteligencia de negocios (BI), combina el análisis de negocios, la minería de datos, la visualización de datos, las herramientas y, la infraestructura de datos, así como las prácticas recomendadas para ayudar a las organizaciones a tomar decisiones importantes, basadas en los datos obtenidos en tiempo real. En la práctica, sabemos que se tiene una inteligencia de negocios moderna, cuando tenemos una visión integral de todos los datos de la organización y, se utilizan para impulsar el cambio, para eliminar las ineficiencias y para adaptarse rápidamente a los cambios del mercado y/o en el suministro.
Ahora, es importante tener en cuenta que la anterior, es una definición muy moderna de inteligencia de negocios, y que la inteligencia de negocios, también ha tenido la fama de ser una palabra de moda. Empero, la inteligencia de negocios tradicional surgió originalmente en la década de los años 60 del siglo pasado, como un sistema de intercambio de información entre las organizaciones. Se desarrolló aún más en la década de los años 80, junto con los modelos informáticos para la toma de decisiones; y convertir así los datos en información, antes de convertirse en una oferta específica de parte de los equipos de inteligencia de negocios, con soluciones de servicio dependientes de la Tecnología de Información (TI). Las soluciones de la inteligencia de negocios modernas, priorizan el análisis flexible de autoservicio, los datos gobernados en plataformas confiables, los usuarios corporativos empoderados y, la velocidad para obtener información.
Entonces y, por lo tanto, mucho más que una cosa específica, la inteligencia de negocios es más bien un término general que cubre los procesos y los métodos de recopilación, almacenamiento y análisis de datos de operaciones y/o de actividades comerciales, para optimizar el rendimiento.
Todas estas cosas se unen para crear una visión integral de un negocio, con la finalidad de ayudar a las personas de la alta dirección empresarial, a tomar mejores y más viables decisiones. En los últimos diez años, la inteligencia de negocios ha evolucionado lo suficiente, para incluir más procesos y muchas más actividades, para ayudar a mejorar el rendimiento organizacional. Estos procesos incluyen las siguientes actividades/acciones:
La minería de datos: Que consiste en el uso de bases de datos, de estadísticas y del aprendizaje automático, para descubrir tendencias en grandes conjuntos de datos.
La generación de informes: Compartir el análisis de datos con las partes interesadas, para que puedan sacar óptimas conclusiones y, tomar excelentes decisiones.
Obtener valores de referencia, de métricas, y de rendimiento: Comparar los datos de rendimiento actuales con los datos históricos, para realizar un seguimiento del rendimiento en función de los objetivos, normalmente utilizando dashboards personalizados (el dashboard, es un tablero, y/o un cuadro de mando integral; y nos estamos refiriendo a un documento en el que se reflejan, mediante una representación gráfica, las principales métricas e/o indicadores de rendimiento (KPI), que intervienen en la consecución de los objetivos de una estrategia).
Un análisis descriptivo: Se refiere al uso del análisis de datos preliminares, para averiguar qué sucedió, para proyectar, pronosticar y/o predecir, qué sucederá, al crear posibles escenarios de ocurrencia.
Una generación de consultas: Para extraer las respuestas de los conjuntos de datos examinados/analizados. La inteligencia de negocios (BI), hace preguntas específicas sobre los datos estudiados.
Un análisis estadístico: Tomar los resultados de los análisis descriptivos, y explorar aún más los datos, utilizando los diferentes tipos de estadística que existen (estadística descriptiva, estadística inferencial y la estadística no paramétrica), para determinar cómo sucedió esa tendencia, y por qué.
Una visualización de datos: Convertir el análisis de datos en representaciones visuales como cuadros, gráficos, e histogramas, para interpretar los datos con mayor facilidad, y tomar decisiones.
Un análisis visual: Significa explorar los datos a través de la narración visual, para comunicar ideas sobre la marcha, y mantenerse dentro del flujo del análisis de datos.
La preparación de datos: Consiste en compilar múltiples fuentes de datos, identificando las dimensiones y las medidas, y así, preparándolos para el ulterior análisis de los datos.
Ahora, se responderá la importante pregunta de por qué es importante la inteligencia de negocios en las organizaciones mexicanas de esta segunda década del siglo XXI: Una excelente inteligencia de negocios (BI), ayuda a las empresas y a las organizaciones, a hacer y a responder preguntas sobre sus datos. La inteligencia de negocios muestra datos actuales e históricos dentro de su contexto empresarial, para que las empresas tomen mejores decisiones.
Los analistas pueden aprovechar la inteligencia de negocios (BI), para proporcionar puntos de referencia de rendimiento y de sus competidores, para que la organización funcione de manera fluida y efectiva. De esta manera, los analistas también pueden detectar más fácilmente las tendencias del mercado para aumentar las ventas y/o los ingresos. Cuando los datos que se obtienen son los correctos y, además, se utilizan de una manera efectiva, pueden ayudar con cualquier cosa, por ejemplo: Desde el cumplimiento en la entrega de los pedidos, hasta en los procesos de contratación. Algunas maneras en que la inteligencia de negocios (BI), puede ayudar a las empresas a tomar decisiones inteligentes, basadas en los datos son las siguiente:
- Identificar maneras óptimas de aumentar las ganancias.
- Analizar el comportamiento del cliente; y asegurar su total satisfacción a través de un extraordinario servicio postventa.
- Comparar sus datos con los de los competidores (cuando se disponga de dichos datos).
- Rastrear el rendimiento (rentabilidad) real de la organización.
- Optimizar sus operaciones.
- Predecir el éxito organizacional.
- Identificar las tendencias del mercado.
- Descubrir inconvenientes o problemas a tiempo.
Como puede observarse de la información anterior, la inteligencia de negocios (BI), es una extraordinaria herramienta para la gestión de una organización, debido a que le aporta ventaja competitiva, ventaja comparativa, y ventaja competitiva tecnológica. La próxima semana, continuaremos agregando contenido sobre el tema, con el objetivo de que sea comprendido y utilizado en la medida de lo posible, por las MIPyME mexicanas. (Continuará…)





