El Sistema Nacional de Competencias y las credenciales alternativas (parte 1)

“No hay mayor pérdida de tiempo que hacer extraordinariamente bien algo que no era necesario haber realizado nunca”: Peter Ferdinand Drucker (austriaco, “El padre de la administración estratégica”)
🖋 David Moisés Terán Pérez *
Buenos días estimadas(os) lectoras(es) de esta columna invitada. Como ya es nuestra costumbre semanal, deseo que tengan un grandioso, feliz, productivo, inigualable, próspero y extraordinario martes. En esta ocasión, iniciaremos una nueva saga con el tema: “El Sistema Nacional de Competencias y las credenciales alternativas”. Comenzamos.
El Sistema Nacional de Competencias (SNC) en México ha sido una de las herramientas más importantes y relevantes en la Reforma Educativa y Laboral en el país. Desde su creación en el año 2013, ha sido un tema de discusión y de análisis constante en la sociedad mexicana. Este sistema tiene como objetivo principal, establecer un conjunto de estándares y de certificaciones que permitan a los trabajadores mexicanos, competir en igualdad de condiciones en el mercado laboral nacional e internacional.
La educación universitaria de esta segunda década del siglo XXI, está atravesando un periodo de profundos cambios. Uno de los más significativos es la aparición de credenciales alternativas basadas en habilidades, en competencias y en destrezas, como opción y como complemento a los títulos tradicionales. Esta manera más corta, menos costosa, y más versátil de adquirir conocimientos, habilidades, competencias, destrezas, principios y valores para el trabajo, se ha visto favorecida por varios factores, entre los más destacados están los siguientes (Terán Pérez & Bracho Alburquerque, 2023):
- La rigidez y el elevado costo de los títulos universitarios tradicionales.
- El hecho de que las instituciones tradicionales, no han dotado a sus graduados/egresados con las habilidades, las competencias, las destrezas, y los valores que necesitan en su cotidianidad laboral.
- La necesidad de mejorar, y de volver a capacitar rápidamente a los trabajadores, para satisfacer las demandas cada vez más complejas de las economías modernas.
Es importante conocer si existe una evidencia concreta y clara que sugiera una disminución del valor de los títulos como mecanismo de señalización en el mercado laboral. Por otra parte, se deben conocer los beneficios de las llamadas credenciales alternativas y, —si fuera el caso—, hacer algunas recomendaciones sobre las maneras de aumentar su valor y su aceptación en el actual mercado laboral.
Es, y será muy importante, saber si las credenciales alternativas son y serán una estrategia a corto plazo, para cerrar la brecha en la posesión de habilidades, de competencias, de destrezas, de conocimientos y de valores; para hacer frente a la transición, hacia una mano de obra adaptable y calificada, para tener una estrategia permanente de desarrollo del capital humano en las actuales organizaciones (Mateo Díaz, Mercedes; Rhys Lim, Jung Kyu; Cárdenas Navia, Isabel y Elzey, Karen, 2022).
Si bien, la Revolución Industrial —que se inició en Inglaterra, y que se extendió por el resto de Europa, de la segunda mitad del siglo XVIII a mediados del XIX—, supuso un cambio de los sistemas de producción —de los precarios e incipientes talleres artesanales, a los complejos establecimientos industriales—, y que generó hondas transformaciones de orden político, económico, laboral y social alrededor del mundo, las repercusiones de la actual globalización del siglo XXI —políticas, económicas, sociales, culturales, laborales, tecnológicas, financieras, deportivas, etcétera—, propiciadas por el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones (NTIC), y que realmente apuntan a transformaciones aún más extensas, profundas, disruptivas, y rápidas, con efectos particularmente importantes en materia de educación y de empleo, como por ejemplo, el caso disruptivo de la Industria 4.0 —o la Cuarta Revolución Industrial, (4RI)—, a partir del año 2014 (Schwab, 2016).
Técnicamente, el gran movimiento de la política educativa y de la laboral a favor del desarrollo masivo de las competencias individuales —y que actualmente permea en casi todas las esferas de la formación —educación, capacitación, experiencia, entre otras—, el aprendizaje —formal, no formal, informal—, y la globalización —económica, social, cultural, política——, parte de la complementación de dos elementos básicos: El evaluativo y el informático. El primero (evaluativo), a partir de los planes y de los proyectos para la acreditación de aprendizajes previos —The Accreditation of Prior Learning—, en los Estados Unidos de América y el Reino Unido de la Gran Bretaña, durante la década de los años setenta del siglo XX (Nyatanga et. al., 1998); y el segundo (informático), con el vertiginoso desarrollo de las nuevas TIC (como son las computadoras —de escritorio y/o portátiles—, la Internet y la Multimedia, así como del sistema de telecomunicaciones que soporta la operación de la llamada: “Sociedad del Conocimiento”, y de la “Era de la Informática” (Comisión Europea, s. F.), de entonces a la fecha.
En lo que respecta al ámbito académico, es pertinente destacar dos trabajos de especial relevancia para dicho movimiento: El libro de Norbert Wiener titulado: “Cybernetics, or Control and Communication in the Animal and the Machine” (en español: “Cibernética, o Control y Comunicación en el Animal y en la Máquina”), publicado en 1948, en donde el autor acuña el término cibernética (para nombrar: “Todo el campo de la teoría del control y de la comunicación, ya sea en la máquina, o en el animal” (p. 16). E igualmente, introduce el concepto de retroalimentación (feedback): “Como un mecanismo y/o un proceso de control en sistemas de información” (p. 21); y el artículo de David McClelland: “Testing for Competencies rather than for Intelligence” (en español: “Pruebas de Competencias en lugar de Pruebas de Inteligencia”), publicado en 1973, en donde el autor argumenta el valor de las pruebas de competencia frente al de las pruebas de inteligencia, como predictores del desempeño académico y laboral (Climént-Bonilla, 2014: p. 152).
Hoy en día, el enfoque dominante de la corriente de formación por competencias tiene a éstas como instrumentos estandarizados de evaluación (Lloyd y Cook, 1993), instrumentos que, por medio de las TIC, se incorporan a muy complejos sistemas de evaluación, de certificación, de reconocimiento y de fomento de las competencias individuales a escala masiva en el mundo educativo, en el laboral, y por supuesto, entre ambos.
De ahí que la vocación de estos sistemas sea eminentemente evaluativa, y dada su muy compleja construcción, requiere de sistemas informáticos sin los cuales serían inviables. En contraparte, dentro de la misma corriente, el lado de la formación individual, donde interactúan factores biológicos y no biológicos en el transcurso de la vida de cada persona —de manera única y más allá de los esquemas estandarizados—, permanece en una etapa de representación conceptual, relegado a un segundo plano.
No obstante, cabe esperar que los avances en el campo de la neurociencia y la ciencia cognitiva, arrojen información precisa y puntual, sobre el origen y el desarrollo de las llamadas “competencias”, en correspondencia con las distintas etapas de la vida y de los eventos de formación —educación, capacitación y experiencia— de las personas.
Evidentemente, el enfoque de formación por competencias, está ligado al influjo de la globalización actual y, particularmente, de la economía global: El flujo abierto de los capitales y de las mercancías, la reorganización del trabajo, la restructuración de los mercados laborales, los avances científicos y tecnológicos, la competitividad de las empresas, y los constantes cambios en las tendencias de los mercados de consumo, entre muchos otros factores que intervienen. De tal modo, que las competencias individuales tienden hacia relaciones de causa-efecto con los procesos globalizadores, en tanto afectan positiva y/o negativamente dichos procesos, y se ven afectadas por estos. Así, en el contexto de la “Era de la Información” y de la “Sociedad del Conocimiento”, las presiones económicas y sociales, se han desplazado de las arenas políticas y económicas, a las instituciones educativas y de capacitación (Forrester, et. al., 1995) [citado por Calder y McCollum, 1998]; y las competencias individuales se han convertido en una especie de “moneda común de cambio”, de la que no existe antecedente ni equivalente alguno, no solamente dentro y entre las distintas esferas de la formación —educación, capacitación y trabajo—, sino también, dentro y entre las entidades geopolíticas de distinto nivel —nacional, regional, internacional—.
El propósito de esta saga, es ampliar, desde ángulos de análisis no convencionales, la noción de las competencias laborales individuales, que actualmente prima en la literatura y en la corriente dominante sobre el tema, a fin de proporcionar mayores elementos para el diseño y el desarrollo de políticas e iniciativas de educación y de capacitación; independientemente del enfoque de formación adoptado. El análisis se desarrolla a través de tres ejes temáticos que están estrechamente interrelacionados con la naturaleza, y con la real evolución de las competencias personales a lo largo de la vida, y que aparecen como apartados más adelante, como son: a) El marco conceptual; b) Las competencias y los sistemas estandarizados (a partir de terceros); c) La formación de las competencias (a partir del individuo).
El primero, trata sobre la doble connotación; es decir, —del lado de la provisión, y del lado de la demanda— del concepto “competencias”, y las implicaciones de esta dualidad para el desarrollo de los sistemas de formación que sean consistentes con el propio enfoque; el segundo punto, aborda las competencias individuales del lado de la demanda, enfatizando la vertiente evaluativa de la educación y de la capacitación con base en las competencias; y el tercero, se aboca a la parte proveedora de las competencias, a través de la vertiente formativa de éstas, en lo concerniente a las diferentes etapas de la vida, y a las dificultades y a los riesgos que en nuestros días representan para el desarrollo apropiado de las competencias individuales, los cambios y las presiones derivados(as) de los procesos globalizadores. Y es en este tercer apartado, en donde los Centro de Evaluación en Competencias Laborales, tienen un significado importante.
Por otro lado, las mega-tendencias como: Los grandes avances tecnológicos, la globalización, el envejecimiento de la población, y las migraciones; se combinan para aumentar y para transformar las competencias necesarias para progresar en el trabajo y en la sociedad. Las competencias en cuyo desarrollo invierten los países —y la manera de usarlas—, pueden ayudar a superar los desafíos que estas mega-tendencias platean para el crecimiento económico y el bienestar social y, al mismo tiempo, pueden ayudar a aprovechar las oportunidades que muchas de estas mega-tendencias presentan para reformar este mundo de una manera propositiva y proactiva.
El desarrollo de las competencias adecuadas y su uso efectivo, es fundamental para el éxito económico y el bienestar de las personas. Por ejemplo, datos recopilados por el Programa para la Evaluación Internacional de Competencias de Adultos (PIAAC por sus siglas en inglés), muestran una correlación positiva entre las competencias y los resultados obtenidos en el mercado laboral. Los adultos con un nivel de competencias alto, suelen tener más posibilidades de conseguir un buen trabajo y, cuando lo tienen, pueden ganar salarios más elevados, en relación a las personas que no tienen desarrolladas y certificadas tales competencias (OCDE, 2016[a]).
Las competencias laborales, por lo tanto, también son fundamentales en la capacidad de las personas de participar plenamente en la sociedad, así como en su cohesión. Por ejemplo, las personas con más competencias, cuentan con un mayor nivel de confianza; participan de manera más activa en los procesos democráticos y en la vida en comunidad, y gozan en lo general, de una mejor salud (OCDE, 2016[b]).
Por lo que, al combinarse las mega-tendencias, éstas, están generando presión para que las personas desarrollen y se certifiquen en competencias nuevas y de mayor nivel, así como para que sigan actualizándose a lo largo de la vida, y usen sus competencias con mayor efectividad. Y, muchas de estas mega-tendencias, también están creando oportunidades para que las personas con las competencias adecuadas, transformen de manera proactiva, las economías y las sociedades para mejorarlas. Finalmente, las políticas adecuadas pueden transformar los desafíos en buenas oportunidades, al capacitar y al certificar a todas las personas, con las competencias necesarias, para progresar en este entorno laboral, cada vez más interconectado y cambiante.
La próxima semana, analizaremos el origen del Consejo Nacional de Normalización y de Certificación de Competencias Laborales (CONOCER) en México; así como de la creación del Sistema Nacional de Competencias (SNC) del país. Y por supuesto, que haré referencia al Centro Evaluador en Competencias Laborales y Centro Internacional de Certificación en Microsoft Excel 2019™ que tengo en sociedad con la Dra. Verónica Bracho Alburquerque, y que ofrece diferentes productos y servicios. La razón social de dicho centro evaluador es: Liderazgo en Certificación, S.A.S. de C.V., (LICERT), y cuyo sitio web es: www.licert.com.mx y el correo electrónico es: atencionalcliente@licert.com.mx Ya trataremos los productos y los servicios que ofrece LICERT en la segunda entrega de esta saga. Muchas gracias, y como siempre: ¡Reciban un muy cordial saludo y un gran abrazo a la distancia desde la hermosa Bahía de Banderas (Puerto Vallarta y la Riviera Nayarit)! (Continuará…)
Referencias:
Calder, J. & McCollum, A. (1998). Open and flexible learning in vocational education and training. London: Kogan Page.
Comisión Europea (s. F.). Information and communication technologies. Glossary. Recuperado de: www.elearningeuropainfo/glossary.php (Consultado en Mayo de 2024).
Mateo Díaz, Mercedes; Rhys Lim, Jung Kyu; Cárdenas Navia, Isabel & Elzey, Karen (2022). Un mundo en transformación: De las titulaciones tradicionales a las credenciales alternativas basadas en habilidades. Washington, USA: Banco Interamericano para el Desarrollo (BID). Recuperado de: https://publications.iadb.org/es/un-mundo-en-transformacion-de-las-titulaciones-tradicionales-las-credenciales-alternativas-basadas (Consultado en Mayo de 2024).
OCDE. (2016[a]). PISA 2015 Results (Volume II): Policies and practices for successful schools. In PISA. OECD Publishing, Paris, France. Retrieved from https://doi.org/10.1787/9789264267510-en (Consultado en Mayo de 2024).
OCDE. (2016[b]). Skills matter: Further results from the survey of adult skills. In OECD skills studies. OECD Publishing, Paris, France. https://dx.doi.org/10.1787/9789264258051-en (Consultado en Mayo de 2024).
Schwab, Klaus. (2016). La cuarta revolución industrial. España: Debate. Recuperado de: https://economiapoliticafeunam.wordpress.com/wp-content/uploads/2020/05/klaus-schwab.la-4c2b0-rev.-industrial-2.pdf (Consultado en Julio del 2023).
Terán Pérez, David Moisés & Bracho Alburquerque, Verónica, (2023). El sistema nacional de competencias. Estados Unidos de América. Amazon KDP.






