La Revolución Mexicana, ¿un secreto oculto?

“Los mexicanos son así, no hay de que preocuparnos. Ellos se encargarán de matar por la espalda a sus valientes, lo llevan en la sangre, son traidores y cobardes… solo les interesa cuidar el plato de frijoles y el agua ardiente que beben. Ellos mismos matarán a su Zapata y a su Pancho Villa, los conocemos de sobra, les gusta ser nuestros sirvientes. Esperemos un poco, ellos mismos se matarán entre ellos, no saben pelear con honor, y menos vivir libres. Nacieron prietos y esclavos, nacieron nuestros”: Woodrow Wilson, expresidente de EE. UU.
🖋 Verónica Bracho Alburquerque
Leopoldo Mendivil es un escritor mexicano autor de ocho libros referentes a la historia de México y temas politicos internacionales. Sus libros se caracterizan porque en el título todos llevan la palabra “secreto”: Secreto 1910, Secreto Vaticano, Secreto R, Secreto Pemex, Secreto 1923, Secreto Biblia, Secreto Azteca y Secreto Maximiliano.
La palabra secreto se refiere a las conspiraciones ocultas de los poderosos que buscan y que consiguen obtener ventajas económicas y políticas, afectando a naciones enteras sin ningún remordimiento.
La historia oficial nos dice que la Revolución Mexicana fue una lucha por la democracia y la justicia. Pero, ¿y si les dijeran que todo fue un montaje orquestado por potencias extranjeras? Esa es la tesis explosiva que plantea Leopoldo Mendívil en su novela “Secreto 1910”.
Inició con Francisco I. Madero, en el que se cuestiona cómo un hombre serio, reservado y tranquilo dirigió una Revolución, por lo que se toma como un títere de los cárteles financieros y logias masónicas de potencias como Estados Unidos, históricamente interesadas en desestabilizar a Mexico. Y fuera de la novela, hasta la fecha, ese país vecino lo sigue haciendo.
El interés hacia México ha sido siempre el petrólero y su territorio; y al contratar a Madero y darse cuenta que no era el hombre adecuado, orquestaron su derrocamiento -La Decena Trágica en 1913-, y con ese golpe militar, perpetrado por Victoriano Huerta, culminó el plan para que esta potencia pudiera tomar el control total.
En la novela aparece el general Bernardo Reyes, quien se levantó en armas contra Madero, pero no se le tomó como un traidor, sino como un patriota desesperado porque veía que con Francisco I. Madero peligraba la soberanía de México, llegando incluso a aliarse con Alemania para no caer en las garras de los Estados Unidos, pero murió durante el ataque al Palacio Nacional.
La Revolución Mexicana fue una guerra secreta bajo el nombre de logias masónicas y cárteles financieros:
• Bando secreto: Logia de York
Intereses: Cárteles financieros (Rockefeller, Guggenheim) y petroleros
Objetivo en México: Desestabilizar el país para justificar una intervención y asegurar el petróleo
• Bando secreto: Logia de Escocia (Gran Bretaña)
Intereses: Intereses económicos británicos ya establecidos en México
Objetivo en México: Proteger sus inversiones y evitar el dominio total de EE. UU.
Para Mendívil, los personajes históricos de la Revolución Mexicana fueron solo peones. La investigación de este autor se basa en decenas de documentos históricos que apuntan a la influencia extranjera y a sus intereses económicos, principalmente el petróleo, durante el Porfiriato y la Revolución.
En esa época México era una de las principales potencias petroleras del mundo. Compañías estadounidenses (como la de la familia Guggenheim o Standard Oil de Rockefeller) y las británicas (como El Águila, de Lord Cowdray) se disputaban ferozmente las concesiones petroleras en México.
La novela usa datos reales sobre el general Bernardo Reyes, quien fue un prominente político y militar del Porfiriato. Su levantamiento contra Madero y su muerte en la Decena Trágica son hechos reales.
La novela es un thriller histórico que nos invita a ver los hechos conocidos de la Revolución bajo una luz de conspiración financiera y geopolítica.
Los invito a leer el libro, los tendrá todo el tiempo en suspenso… Hasta la próxima.






