A unos días de terminar el año… ¿vives en equilibrio con tu vida?

• Conocernos, cuidar el cuerpo, permitirnos sentir emociones, aceptar lo que somos y lo de hoy, vivir con sentido, cuidar de nuestro estado anímico y practicar Mindfulness o meditar, son algunas recomendaciones para lograrlo
Verónica Bracho Alburquerque *
En las temporadas navideñas, entre los días de descanso laboral y las reuniones familiares podemos proporcionarnos un respiro a la rutina diaria y reflexionar un poco sobre cómo estamos llevando nuestra vida laboral y personal. Y nos vemos forzados a preguntarnos:
¿Cuántas horas dedico actualmente al trabajo? Al día, a la semana, al mes…
¿Cuántas horas dedico a mi familia? Al día, a la semana, al mes…
¿Cuántas horas me dedico a mí mismo? Al día, a la semana, al mes…
¿Cómo me gustaría distribuir las horas entre trabajo, familia y tiempo para mí? Debo detallarlo.
¿Qué puedo y debo hacer para organizar mi agenda y mi carga de trabajo de una manera efectiva?
¿Cómo influye lo que sucede en el trabajo en mi vida personal?
¿Qué hago cuando disfruto de tiempo de calidad con mi familia y/o conmigo mismo?
¿Qué me gustaría hacer, que ahora no hago, porque no tengo tiempo suficiente para hacerlo?
Analizar con conciencia estas breves preguntas nos auxilia a reagendar nuestras actividades, y así acercarnos al equilibrio de vida que queremos.
En varias investigaciones realizadas se ha constatado que 90% de los trabajadores quieren pasar más tiempo con su familia y 45% tienen la impresión de no contar con el suficiente tiempo para ocuparse de sus actividades personales.
Un punto medular en este tema es el papel de las empresas. Falta en el país una verdadera regulación de los contratos de trabajo: los bajos salarios, las largas jornadas laborales, las horas extra que no pagan las empresas, los trabajos de meses gratis con el pretexto de “si sabes trabajar” o “hacer méritos”, resultan una aberración que debe ser castigada severamente.
Meses de trabajo que no pagan al colaborador, o que pagan, pero no en su totalidad, cada vez son más comunes.
Así como copiamos lo superficial o lo que no es benéfico de otros países para adaptarlo en México, debería ser con lo que verdaderamente vale la pena. Y un ejemplo claro es éste, pues las empresas extranjeras regulan el trabajo de sus colaboradores atendiendo un horario flexible laboral, realizando los pagos de horas extras, incluso se ha adaptado una mezcla de trabajo presencial y a distancia, lo que ha permitido que los empleados tengan más relación con su familia y hogar, y no se diga del teletrabajo, que ha reducido hasta 82% el estrés laboral.
Pero enfocándonos al tema de hoy, escribo algunas recomendaciones para encontrar día a día nuestro equilibrio de vida:
Conocernos. Darnos cuenta qué tipo de pensamientos tenemos de manera constante para reflexionar sobre ellos, y de ser necesario pedir apoyo con un especialista, si es que son pensamientos que no nos dejan avanzar y/o que nos inquietan.
Cuidar el cuerpo. Establecer y realizar una rutina de ejercicios diarios con al menos 30 minutos de duración.
Permitirnos sentir emociones. Hay que proyectar los sentimientos con las personas cercanas y del entorno. La soledad no elegida, es sumamente perjudicial.
Aceptar lo que somos y lo de hoy. Lo que se acepta da paso a nuevas opciones. Hay muchas cosas que no pueden controlarse; por lo tanto, hay que aceptarlo.
Vivir con sentido. Tener claras nuestras expectativas y nuestro proyecto de vida.
Cuidar de nuestro estado anímico. Ya que son los ojos con los que percibimos la realidad.
Practicar Mindfulness o meditar. Al 10 diez minutos al día, para iniciar.
Aproveche estos días de vacaciones para mejorar su vida diaria y me permito este espacio para desearle lo mejor en este fin de año. ¡Un abrazo amigos (as) lectores!
Referencia:
Butterwort, Bill (2007). El balance entre la vida y el trabajo. Grupo Nelson.






