El Sistema Nacional de Competencias: una alternativa para el desarrollo económico de las personas en México (parte 7)

“La vida es como andar en bicicleta; para mantener el equilibrio, se debe permanecer en constante movimiento”: Albert Einstein
David Moisés Terán Pérez *
Estimadas(os) lectoras(es) de esta columna invitada semanal. Un saludo cordial, deseando se encuentren extraordinariamente bien. Hoy, terminamos con el tema que trata con el Sistema Nacional de Competencias, desarrollando lo relacionado con el Sistema Nacional de Clasificación de Ocupaciones (Sinco), la Coordinación General del Servicio Nacional de Empleo y la propuesta de cursos en Habilidades Rentables.
Recordemos de la semana pasada lo siguiente: la complejidad laboral se mide básicamente por los niveles de competencias que previamente están establecidos por la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones (CIUO) de manera que cada nivel está determinado de acuerdo a ciertas exigencias, tareas y requerimientos inherentes a las ocupaciones, y que se fijan en función de analizar nuevamente la naturaleza del trabajo, y el nivel de formación, ya sea formal e/o informal. Esto es, a nivel operacional; el nivel de competencias se mide considerando uno o más de los siguientes elementos, situación en la que no se puede prescindir del denominado concepto: “Naturaleza del trabajo”:
La naturaleza del trabajo realizado, donde por trabajo “se entiende la realización de una actividad económica, ya sea de manera independiente o subordinada”.
El nivel de enseñanza formal que se expresa con cuatro valores (1 al 4) que corresponden a un número similar de niveles de competencia, establecidos con arreglo de la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación (CINE, 1997) [la clasificación CINE se inició en 1997, y la última actualización se dio en el año 2011], necesarios para desempeñar efectivamente las tareas y los cometidos exigidos. Estos requisitos de formación y de enseñanza formales, sólo constituyen un componente de la medición del nivel de competencias, por lo que en el caso de qué ocupaciones tengan tareas, cometidos o contenidos similares, pero requisitos diferentes de “nivel de competencias”, se le da prioridad al contenido laboral, pues lo que se clasifica es el empleo, y no las calificaciones, o el nivel educativo.
La cantidad de formación informal en la ocupación y/o la experiencia previa en una ocupación conexa, necesarios para desempeñar efectivamente estos cometidos y/o tareas.
De ahí que las siguientes definiciones de los cuatro niveles de competencias, sirvan para aclarar los límites que se establecen entre ellos, así como para tratar casos en que los requisitos de enseñanza formal, no constituyen el método más adecuado para medir el nivel de competencias de una determinada ocupación:
Las ocupaciones con nivel de competencias 1: Exigen la realización de tareas físicas y/o manuales sencillas y rutinarias, pueden necesitar fuerza y/o resistencia física(s), y/o también, pueden requerir del uso de herramientas manuales como palas y/o equipo eléctrico sencillo, como una aspiradora. Algunas ocupaciones de este nivel pueden exigir conocimientos básicos de lectura y de escritura y de aritmética elemental; en este último caso, estas competencias no deben representar una parte importante de la ocupación. Se incluyen en este nivel de competencias tareas como: Limpieza, excavación, elevación y/o transporte manual de materiales; la selección, el almacenamiento y/o el ensamblaje manual de productos; el manejo de vehículos no motorizados, así como la recolección de frutas y/o vegetales.
Las ocupaciones con nivel de competencias 2: Exigen el desempeño de tareas tales como el manejo de maquinarias y equipos electrónicos, la conducción de vehículos, así como la manipulación, el ordenamiento y el almacenamiento de información. Es fundamental saber leer información como instrucciones de seguridad, redactar informes escritos de trabajos finalizados, y realizar con exactitud cálculos aritméticos sencillos; por lo que para muchas de las ocupaciones de este nivel, se necesita un grado relativamente avanzado de instrucción y de aritmética, así como una buena comunicación personal para gran parte del trabajo desempeñado. En algunos casos, la experiencia y la formación en el lugar de trabajo pueden reemplazar la enseñanza formal.
Las ocupaciones con nivel de competencias 3: Exigen el desempeño de funciones técnicas y prácticas complejas, basadas en el conocimiento concreto en un área especializada. Requieren de un nivel intermedio de instrucción y de matemáticas, así como sólidas aptitudes de comunicación personal. Estas competencias pueden incluir la capacidad de comprender material escrito de carácter técnico, de preparar informes documentados y comunicarse verbalmente en situaciones difíciles. En algunos casos, la enseñanza formal puede sustituirse por una amplia experiencia laboral y extensa formación en el lugar de trabajo. Asimismo, se incluyen en este nivel de competencia, ocupaciones con funciones de supervisión de personal y/o con responsabilidades en el área de la salud y/o de la seguridad pública.
Las ocupaciones con nivel de competencias 4: Exigen el desempeño de funciones que requieren la toma de decisiones y la solución de problemas complejos basándose en un amplio conocimiento teórico y práctico en un área determinada. Las funciones por lo general incluyen el análisis y la investigación para desarrollar los conocimientos humanos en un determinado ámbito, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades, la transmisión de conocimientos a otras personas, el diseño de estructuras o maquinarias y de procesos de construcción y producción. Requieren por lo general, de un nivel superior de instrucción y de matemáticas, a veces a un nivel muy elevado, así como excelentes capacidades de comunicación personal. Estas competencias a menudo incluyen la capacidad para comprender material escrito especializado y comunicar ideas complejas en medios de comunicación como libros, informes y presentaciones orales. En algunos casos, la enseñanza formal puede sustituirse por la experiencia y la formación en el lugar de trabajo. En muchos casos, las cualificaciones formales apropiadas, son un elemento básico para desempeñar la ocupación.
El segundo criterio, es la especialización de las competencias, el cual hace referencia a particularidades que poseen las ocupaciones como son: El tipo de conocimientos, habilidades y destrezas que entran en juego en el desempeño de la ocupación; el equipo y/o las máquinas empleadas, los materiales utilizados, la naturaleza de los bienes y servicios producidos, y el contexto en el cual se lleva a cabo el trabajo. Este criterio permite diferenciar las ocupaciones en los niveles más detallados de la clasificación (grupo principal a grupo unitario).
Esto significa que pueden separarse ocupaciones que tienen tareas similares basadas en el conocimiento requerido, en las herramientas usadas y el material producido. Así también, enlazarse entre sí y, por consiguiente, reflejar la industria del establecimiento en que el trabajo se desarrolla. La utilización de estos criterios permite contar con dos perspectivas del uso de la información para el análisis de las ocupaciones: La cuantitativa o para el manejo de estadísticas censales y encuestas; y la cualitativa, para reflejar situaciones laborales específicas (como la colocación laboral, los requerimientos de formación formal o informal para desempeñar la ocupación, las herramientas y/o el equipo, y/o las materias primas que se utilizan, el producto generado, la actividad manual e/o intelectual que se realiza, etcétera).
Asimismo, ofrece un mapa de las actividades laborales a las que se dedica la población, coadyuvando a la planeación en materia de empleos, educación, orientación y vinculación laboral, entre otras cuestiones, además de representar una base comparable con otras clasificaciones internacionales. Se planteó la división estructural en cuatro niveles de agrupación, partiendo de lo general a lo particular, a efecto de facilitar la clasificación e identificación de cada una de las ocupaciones, con el objetivo de concretar el principio de flexibilidad y versatilidad expresado respecto de los usos de esta clasificación, y de las necesidades que busca satisfacer.
Cada uno de los niveles de agrupación cuenta con un código o clave que permite recolectar, integrar, procesar y presentar resultados estadísticos para cada nivel jerárquico o de agrupación. Establecer la división por niveles y contar con una clave única para cada uno de ellos, permite disponer de una clasificación donde todos los elementos de interés (ocupaciones) están considerados, tanto de manera individual como formando grupos con aquellos con los que comparten ciertos rasgos comunes. Esto a su vez asegura la generación de información sobre el mercado ocupacional mexicano: Desde el nivel más agrupado (las principales categorías ocupacionales o divisiones), hasta el más detallado, es decir, las ocupaciones.
Por otro lado, el Servicio Nacional de Empleo (SNE) es una institución pública de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS) que atiende de manera gratuita y personalizada, los problemas de desempleo y subempleo en el país. Su misión consiste en ofrecer servicios de información, de vinculación y de orientación; así como proveer apoyos de tipo económico, de capacitación y de movilidad laboral. Entre otros servicios, ofrece:
- Bolsa de trabajo
- Talleres para buscadores de empleo
- Ferias de empleo
- Información laboral vía telefónica
- Vinculación por la Internet en el sitio www.empleo.gob.mx
- Centros de intermediación laboral
- Kioscos de información
- Periódicos de ofertas de empleo
- Boletines informativos
El SNE proporciona, además, apoyos económicos y capacitación para el trabajo mediante los subprogramas: “Bécate” y “Fomento al Autoempleo”; al mismo tiempo que ayuda a la movilidad laboral interna y externa, mediante los Programas de: “Trabajadores Agrícolas Temporales (PTAT) México-Canadá”, “Especial para Repatriados”, y de “Apoyo a Jornaleros Agrícolas”.
También cuenta con “La Estrategia Abriendo Espacios”, para atender a grupos vulnerables, en particular a personas con discapacidad y adultos mayores, mediante la cual, el Gobierno Federal cumple su compromiso de impulsar la incorporación al mercado laboral, y las condiciones que faciliten la movilidad, el acceso y el desarrollo de este sector en los centros de trabajo.
Finalmente, presentaremos la siguiente tabla, en donde se especifican qué tipo de Habilidades Rentables se requieren según el nivel socioeconómico en México:

Para concluir el tema, el objetivo de ofertar cursos de Habilidades Rentables, que coadyuven a insertar a las personas al campo laboral (en una organización o de manera independiente), busca en primera instancia, que las personas de los niveles socioeconómicos o estratos sociales D, E+ y E, logren generar ingresos, y posteriormente, ya con la(s) habilidad(es) rentable(s) adquirida(s), se inicie su movilidad social ascendente en el corto y mediano plazos (es decir, entre uno y cinco años), y de esta manera, tengan la posibilidad de acceder a un nivel de vida decoroso junto con sus familias. El Sistema Nacional de Competencias (SNC), a través de los Centros de Evaluación en Competencias Laborales que ya existen en el país, serán los encargados de ofertar los cursos de habilidades rentables. Los cuales tendrán como características principales ser de bajo costo, de corta duración y de un retorno de la inversión (ROI) relativamente corto. Entre dichos cursos pueden recomendarse los siguientes: pastelería artesanal, elaboración de pastes, fabricación de velas artesanales, maquillaje, cultora de belleza, corte y confección, herrería, plomería, carpintería, masajes relajantes, reparación de teléfonos celulares y de equipos de cómputo, meseros(as), etcétera.
Todo dependerá de las habilidades innatas de cada persona, de su género, de sus gustos, de la disponibilidad de recursos, entre muchos otros factores. Igualmente, el entorno le proporcionará a cada participante, información precisa, para determinar cuál(es) actividad(es) rentable(s) es(son) la(s) más apropiada(s) a ofertarse; siguiendo las recomendaciones del Servicio Nacional de Empleo.
La próxima semana, desarrollaremos “El Modelo Educativo Dual”, con el objetivo de saber cómo mejorar las actuales condiciones educativas, laborales y profesionales en México. (Continuará…)






