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Rafael García González: el fundador de un ícono gastronómico hidalguense

A lo largo de 51 años de servicio, el Alex Steak ha sido anfitrión de un sinnúmero de personalidades. Por sus mesas han pasado presidentes de México como José López Portillo, Luis Echeverría Álvarez y Miguel de la Madrid Hurtado


🖋 Verónica Bracho Alburquerque             

Hoy me encuentro en excelente compañía junto a Rafael García González, propietario del emblemático restaurante “Alex Steak”.

Don Rafael tiene el honor de haber fundado el primer establecimiento de cortes tipo steak (carne asada de dos centímetros de grosor) en Pachuca, Hidalgo. A sus 51 años de servicio, sigue siendo el referente en su ramo.

La historia comenzó en la avenida Madero, donde brindaron servicio durante 21 años, destacándose además por ser los primeros en ofrecer estacionamiento propio. Posteriormente se trasladaron a la glorieta Revolución, en un local más amplio que cuenta con estacionamiento y dos salones privados para 30 y 18 personas, respectivamente.

Aunque en Pachuca han abierto muchos restaurantes especializados en cortes -y todos son bienvenidos-, el “Alex Steak” se mantiene como el número uno por ser una auténtica tradición y por el sabor de sus carnes.

Hago una analogía con las colonias de nuestra ciudad: podrá haber muchos fraccionamientos nuevos con casas bonitas y servicios, pero “el fraccionamiento San Javier es San Javier”. De la misma forma, “El Alex es el Alex” y se distingue del resto de la oferta culinaria.

Don Rafael García nació en la CDMX, pero visitaba frecuentemente Pachuca para ver a su tío materno, quien le heredó el gusto por la ganadería. Fue así como en 1974 se estableció aquí para iniciar su restaurante.

Su trayectoria también incluye los medios: condujo el programa taurino “Seda, sangre y sol” en el Canal 3 de Hidalgo durante varios años. Recuerdo con aprecio una entrevista de radio que le hice hace décadas, donde me impactó aprender que fueron las mujeres quienes iniciaron los rituales taurinos en la isla de Creta, Grecia.

Durante nuestra charla, mientras degusto unos ricos medallones de carne al limón, don Rafael demuestra ser un conocedor de la industria. Me comenta que México destaca mundialmente en ganado de engorda junto a Brasil, Argentina, Canadá y Estados Unidos. Explica que los países europeos no figuran por falta de espacio, mientras que en Australia y Nueva Zelanda la escasez de agua favorece la crianza de corderos sobre la de reses.

Sobre el menú, el experto nos ilustra: el corte más destacado es el rib eye (ojo de bife) por la suavidad de un músculo que tiene poco movimiento. El roast beef o New York es tierno y proviene del lomo corto, mientras que el sirloin (solomillo) es un corte magro, sin hueso y de gran sabor.

Aunque los favoritos de los comensales son el rib eye y la arrachera, el menú ofrece otras delicias preparadas con esmero, como el Filete Pachuca al vapor, el consomé de filete, las empanadas de carne y su riquísimo clericot.

Parte fundamental del éxito del restaurante ha sido su esposa, doña Conchita Ávila y Hernández, con quien el próximo año celebrará 60 años de matrimonio. Al preguntarles por la clave de su sólida unión, la señora Conchita nos confiesa su secreto: no discutir. El respeto mutuo y la unión, tanto en la vida personal como en la profesional, han sido los pilares de su relación (¡Un consejo que hay que tomar en cuenta!).

A lo largo de 51 años de servicio, el Alex Steak ha sido anfitrión de un sinnúmero de personalidades. Por sus mesas han pasado presidentes de México como José López Portillo, Luis Echeverría Álvarez y Miguel de la Madrid Hurtado. También han recibido a figuras del deporte como Hugo Sánchez y los jugadores del Club Pachuca, así como a grandes actores: desde el recordado Ignacio López Tarso y Chantal Andere, hasta la estrella internacional Antonio Banderas.

El legado creció en el año 2000, cuando el “Alex” se expandió abriendo sus puertas al sur de la ciudad con la sucursal de Alex Steak San Antonio, bajo la batuta de su hijo Vicente Tito García Ávila.

Lo que más le agrada al señor Rafael de ser restaurantero, nos comenta, son las relaciones públicas y la comunicación con el mundo. “Del cliente se aprende, se adquiere cultura”, afirma con convicción, y añade que le produce una enorme satisfacción ver a los comensales irse contentos y regresar siempre.

Un detalle notable es que, tras 51 años de historia, los clientes actuales representan ya la tercera generación, los nietos de aquellos primeros visitantes. Un testimonio irrefutable de la excelencia en gastronomía y servicio del restaurante.

Sin duda, el Alex Steak es una visita obligada para cualquier persona que llegue a Pachuca. Una experiencia culinaria garantizada para dejar un gran sabor de boca. ¡Buen provecho!

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