Arturo Herrera Cabañas, a 32 años de su partida

• Fue un hombre que entregó su vida a la educación, a la cultura y a la defensa de los pueblos indígenas de Hidalgo
🖋 Verónica Bracho Alburquerque
¿Quién fue Arturo Herrera Cabañas? Fue un personaje como muy pocos. Calculo una estatura de 1.70 metros, delgado, cabello negro peinado hacia atrás, ojos pequeños, de lentes, tranquilo y de un andar despreocupado.
Lo conocí en la Preparatoria 1 de Pachuca, Hidalgo, donde me impartió clases de filosofía. Sus clases eran fabulosas, no seguía el programa académico tradicional. Arturo buscaba crearnos una conciencia social y eso me abrió aún más mi interés por la crítica social.
Recuerdo que nos recomendaba películas reflexivas, nos ponía a leer y cuestionaba frontalmente las actitudes machistas heredadas en el seno familiar. A nosotras, como mujeres, nos abría los ojos para que no permitiéramos ser tratadas como mercancías del sistema o de los medios de comunicación.
Defensor de lo propio, rechazaba las modas impuestas por los yanquis; aún recuerdo aquel viaje a la Ciudad de México que organizó para que viéramos una exposición de Salvador Dalí.
Fue el mejor maestro que tuve en la preparatoria, y fue tan fuerte su influencia junto con la de mi padre que decidí irme a la CDMX a estudiar sociología.
En aquella época, Arturo Herrera era el director de la Casa de Artesanías. Con el tiempo, como ocurre generalmente, lo perdí de vista y ya no supe nada de él, pero el destino nos reencontró cuando regresé a Pachuca: trabajando yo en el área de Cultura, él fungía como director de Cultura de Hidalgo.
Desafortunadamente no tuvimos mucho contacto en ese periodo; siempre estaba rodeado de gente o en reuniones. En ese entonces, yo estaba en el sexto mes de embarazo de mi primer hijo.
Recuerdo que estaba en casa, eran como la hora de la comida, si mal no recuerdo, cuando me llamó el padre de mi hijo para darme la noticia de que Arturo Herrera había muerto en un accidente. Me impactó muchísimo la noticia; quizá por la propia sensibilidad de mi embarazo y la estimación y admiración que le tenía a mi maestro me la pasé llorando.
Arturo Herrera Cabañas fue un hombre que entregó su vida a la educación, a la cultura y a la defensa de los pueblos indígenas de Hidalgo. Investigador y abogado por la UAEH, obtuvo un doctorado en la UAM con una tesis que el mismo Miguel Ángel Granados Chapa elogió públicamente.
Fue un promotor cultural incansable: fundó y dirigió la Biblioteca Central de la UAEH, dirigió el Archivo Casasola (hoy Fototeca Nacional del INAH) y participó en la creación del Foro Cultural Efrén Rebolledo.
Su legado incluye la fundación del Archivo Histórico del Estado de Hidalgo, la creación de la Alianza Ecologista y el diario Crónica de Actopan. Siempre priorizó los derechos humanos, abriendo espacios para la enseñanza de las lenguas hñähñu y náhuatl. Incluso en su tiempo libre, su pasión por la tierra se manifestaba como presidente de los alpinistas en Hidalgo y activista ambiental.
Arturo Herrera falleció el 30 de abril de 1994 en un trágico accidente aéreo mientras se dirigía a Huejutla. Hoy, su esposa e hijos continúan su legado de amor por la cultura.
Un abrazo que te alcance hasta el cielo, Arturo.






