Los niños 2025: educando para los empleos que aún no existen (parte 13)

“No hay peor pérdida de tiempo, que hacer extraordinariamente bien algo que no debía haberse hecho nunca”: Peter Ferdinand Drucker (austriaco, “El Padre de la Administración Estratégica”)
🖋 David Moisés Terán Pérez
Hoy continuaremos desarrollando contenido para la saga “Los niños 2025: educando para los empleos que aún no existen”, a través de establecer los siguientes subtemas: “Los marcos internacionales sobre la educación y las competencias para el futuro (OCDE, UNESCO, WEF)”, “Las tendencias en las reformas educativas vinculadas al futuro del trabajo”, “La educación y la salud como sectores de alto crecimiento en el empleo” y “La formación inicial y continua de los docentes para el mundo en los años 2030-2050”, dentro del tema: “Las políticas, los sistemas educativos, y el futuro del trabajo”. Comenzamos.
La educación y el trabajo del futuro están siendo redefinidos por tres grandes marcos internacionales —la OCDE, la UNESCO, y el Foro Económico Mundial (WEF)—, que impulsan sistemas educativos orientados al desarrollo de competencias, a la adaptabilidad, y a la sostenibilidad. A la vez, ciertas reformas educativas se vinculan estrechamente al “futuro del trabajo”; mientras que la educación y la salud se consolidan como sectores de alto crecimiento en el empleo hacia los años 2030 a 2050. En este escenario, la formación inicial y continua de los docentes se vuelve el eje estratégico para sostener una educación de calidad, que prepare a las personas para un mundo laboral en constante transformación (UNESCO, 2023).
LOS MARCOS INTERNACIONALES SOBRE LA EDUCACIÓN Y LAS COMPETENCIAS (LA OCDE, LA UNESCO, Y EL FORO ECONÓMICO MUNDIAL)
La OCDE articula su visión a través del documento: “The Education 2030”, y la OECD a través de “The Learning Compass 2030”, un marco que concibe las competencias como un conjunto de conocimientos, de habilidades, de actitudes, de hábitos, y de valores, diseñados para orientar la educación hacia la vida y el trabajo, en un mundo sumamente complejo. Este modelo destaca el pensamiento crítico, la colaboración, la creatividad y la capacidad de “anticipar–actuar–reflexionar”, frente a problemas abiertos, más allá de la simple memorización de los contenidos (UNESCO, 2023).
La UNESCO, desde “La Agenda 2030 de Educación”, y el informe: “Los futuros que construimos: Habilidades y competencias para los futuros de la educación y el trabajo”, plantea que la educación debe ser un bien público y un derecho humano, centrado en desarrollar ciudadanos capaces de promover los derechos humanos, la sostenibilidad, y el bienestar colectivo. En el año 2025, la UNESCO lanzó “Un Marco de Competencias para el año 2030” que identifica como claves el pensamiento crítico y la resolución de problemas, la creatividad, la innovación, la comunicación, la colaboración, la alfabetización digital, la ciudadanía global‑local, y la autorregulación con bienestar emocional (UNESCO, 2023).
Por su parte, el Foro Económico Mundial, en el texto: “The Future of Jobs Report 2025”, proyecta que aproximadamente el 39% de las habilidades actuales de un trabajador promedio, cambiarán o se volverán obsoletas hacia el año 2030, impulsando una demanda creciente de competencias digitales, analíticas y socioemocionales. El informe también señala que habilidades como el pensamiento analítico, la creatividad, la resiliencia, la flexibilidad y la colaboración serán las más valoradas, al tiempo que roles como especialistas en IA, en los Big Data, y en las energías renovables, experimentarán incrementos de demanda del 80 al 87% en la próxima década (Foro Económico Mundial, 2025).
LAS TENDENCIAS EN LAS REFORMAS EDUCATIVAS VINCULADAS AL FUTURO DEL TRABAJO
Las reformas educativas actuales se alinean cada vez más con la “transformación del trabajo” impulsada por la digitalización, la inteligencia artificial (IA), y la transición verde. Países como Chile, Finlandia y Singapur, han reorientado sus currículos hacia enfoques competenciales, hacia el aprendizaje basado en proyectos (ABP), hacia la integración de tecnología, y hacia formación en habilidades digitales y verdes (energías renovables, economía circular, sostenibilidad ambiental) [ONU, 2024].
Por ejemplo, en Chile, “La Evaluación Internacional a la Reforma a la Educación Pública (2025)”, destaca un esfuerzo por vincular la educación media y la superior más estrechamente con las demandas del mercado laboral, mediante mayor articulación con el sector productivo y los programas de formación técnica y profesional. En Finlandia, el sistema mantiene un fuerte énfasis en la equidad, en el bienestar estudiantil, y pensamiento crítico, pero se reforma para incorporar más habilidades para el trabajo del futuro, como el manejo de datos, la inteligencia artificial (IA) básica, y competencias verdes (ONU, 2024).
Singapur ha sido un caso de referencia por su modelo de: “Lifelong Learning”, y por destinar más de 100 horas anuales de formación continua a cada docente, adaptando su currículo a la digitalización, a la inteligencia artificial (IA), y a la Economía del Conocimiento. Estos casos muestran que las reformas eficaces integran tres dimensiones: La actualización curricular, la formación docente avanzada, y las alianzas con los empleadores, y los sectores estratégicos (UNESCO, 2023).
LA EDUCACIÓN Y LA SALUD, COMO SECTORES DE ALTO CRECIMIENTO EN EL EMPLEO
Múltiples estudios internacionales proyectan que tanto la educación como la salud serán pilares de crecimiento de empleo hacia 2030‑2050, impulsados por el envejecimiento poblacional, el aumento de la demanda educativa y la expansión de servicios sanitarios y tecnologías médicas. The Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, incluye “profesionales de la salud y de la educación” entre los roles con mayor crecimiento esperado, junto a especialistas en inteligencia artificial (IA), los grandes almacenes de datos (Big Data), y las energías renovables (Foro Económico Mundial, 2025).
En el ámbito de la salud, informes de la ONU y la OCDE señalan que los sistemas sanitarios se expandirán para cubrir mayor acceso universal, prevención y atención digital, lo que genera demanda de médicos, enfermeros, técnicos sanitarios, especialistas en salud pública y profesionales en tecnologías de salud (telemedicina, gestión de datos sanitarios, IA en diagnóstico). En educación, la Agenda 2030 de la ONU y de la UNESCO, proyectan la necesidad de reclutar unos 44 millones de docentes nuevos para el año 2030, lo que convierte a la enseñanza en uno de los sectores laborales de mayor expansión, sobre todo en el África subsahariana, y el sur de Asia (ONU, 2024).
Estudios regionales de la CEPAL y otras agencias destacan que, en América Latina, para 2030 alrededor del 70% de la juventud trabajará en el sector servicios, donde se concentran educación, salud, tecnología y energías sostenibles como áreas de alto valor agregado y empleo formal. Esto implica que los sistemas educativos deben formar más profesionales en pedagogía, psicología educativa, educación técnica y en salud (enfermería, terapias, gestión de servicios), además de perfiles interdisciplinarios (educación‑tecnología, salud‑IA, educación‑sostenibilidad) .
LA FORMACIÓN INICIAL Y CONTINUA DE LOS DOCENTES, HACIA 2030‑2050
La UNESCO y la OCDE coinciden en que “los docentes son el factor más influyente en la calidad del aprendizaje”, por lo que la formación inicial y continua se configura como un eje estratégico para la educación del 2030 al 2050. El informe global de la UNESCO sobre los docentes, advierte sobre un déficit de 44 millones de maestros cualificados, y subraya la necesidad de elevar los estándares de formación, para mejorar las condiciones laborales, y para reforzar la profesionalización como carrera de por vida (UNESCO, 2026).
En países líderes como Finlandia y Singapur, la formación inicial se basa en programas de postgrado, con un carácter altamente selectivo y con prácticas intensivas; mientras la formación continua es obligatoria, personalizada y financiada por el Estado. En Finlandia, cada docente recibe acompañamiento constante en innovación pedagógica, inclusión, y uso de las tecnologías, lo que se ha asociado con altos resultados en pruebas internacionales y motivación profesional. En Singapur, el modelo de “The Teacher Professional Learning” dedica más de 100 horas anuales al desarrollo de competencias digitales, a desarrollar liderazgo, y al diseño de experiencias de aprendizaje personalizadas (SEP, 2026).
En el ámbito latinoamericano, programas de formación continua para docentes en México, Chile y otros países han aumentado significativamente la cobertura, alcanzando cientos de miles de maestros en 2025, pero aún se enfrentan retos de equidad territorial, calidad de los contenidos y sostenibilidad de las políticas. La estrategia más exitosa combina: Estándares claros de competencias docentes, plataformas digitales de formación flexible, comunidades de práctica y evaluación de impacto en el aula, replicando parcialmente el modelo de países nórdicos y asiáticos (SEP, 2026).
EJEMPLOS Y ESTUDIOS DE CASO EXITOSOS
Un ejemplo destacado es el programa de formación continua docente en México, que en el año 2025, alcanzó la participación de más de 715 000 docentes, articulando la SEP, las autoridades estatales, y la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), para diseñar acciones formativas alineadas con “La Agenda 2030 y la Transformación Digital”. Las evaluaciones internas muestran mejoras en uso de tecnologías educativas, enfoques inclusivos y trabajo colaborativo entre escuelas, aunque persisten desafíos de continuidad y evaluación de impacto a largo plazo (UNESCO, 2025).
Otro caso exitoso es el estudio: “La Academia Mundial de Competencias” de la UNESCO, que articula la formación en las habilidades digitales y verdes, con las alianzas entre los gobiernos, las empresas, y los centros técnicos‑profesionales; ampliando oportunidades laborales para jóvenes en 150 países. Esta iniciativa ha capacitado a más de 1,8 millones de estudiantes en competencias de inteligencia artificial (IA básica), en el uso de la energía sostenible y del diseño digital, con indicadores de empleabilidad significativamente superiores a los promedios nacionales en varios contextos (UNESCO, 2025).
Finalmente, el modelo de Singapur sobre la formación docente continua y con la alineación curricular con el futuro del trabajo ha sido replicado de forma parcial en países como Chile y México, en donde se comienzan a adoptar jornadas de “Learning Circles” y rutas de desarrollo profesional reconocidas como certificaciones oficiales. Estos casos muestran que el éxito no depende solamente de la innovación tecnológica, sino de la construcción de sistemas de acompañamiento docente sostenibles, integrados a las políticas educativas y laborales a largo plazo (OCDE, s. F.).
Hasta aquí con la treceava entrega de este tema. La próxima semana continuaremos con la catorceava entrega, y que tratará los siguientes subtemas: “Los escenarios de trabajo en los años 2040-2050: ejemplos de ‘un día en la vida’ de las profesiones emergentes”, “Los perfiles de egreso deseables para un niño que hoy está en preescolar”, “La hoja de ruta para los años 2025-2035 para las familias: qué priorizar por etapas de edad”, “La hoja de ruta para las escuelas: decisiones curriculares, y de gestión clave.”, dentro del tema “Los escenarios y los proyectos para los “Niños 2025”. Reciban un muy cordial saludo desde la Bahía de Banderas (Puerto Vallarta, y la Riviera Nayarit).
Referencias:
CEPAL. (2024). Estudio de ayuda en acción y la CEPAL proyecta que en 2030 el 70% de la juventud de América Latina trabajará en el sector servicios. Recuperado de: https://www.cepal.org/es/noticias/estudio-ayuda-accion-cepal-proyecta-que-2030-70-la-juventud-america-latina-trabajara-sector (Consultado en abril del 2026).
Foro Económico Mundial. (2025). Future of jobs report 2025. World Economic Forum. Recuperado de: https://www.weforum.org/reports/future-of-jobs-2025 (Consultado en abril del 2026).
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura [UNESCO]. (2023). Los futuros que construimos: habilidades y competencias para los futuros de la educación y el trabajo. UNESCO. Recuperado de: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000386933 (Consultado en abril del 2026).
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura [UNESCO]. (2025). Marco de competencias para 2030. UNESCO. Recuperado de: https://www.unesco.org/es/teachers (Consultado en abril del 2026).
Organización de las Naciones Unidas. (2024). Educación: Objetivos de desarrollo sostenible. Recuperado de: https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/education/ (Consultado en abril del 2026).
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OCDE]. (s. F.). Centro de competencias. OECD. Recuperado de: https://www.oecd.org/es/about/directorates/centre-for-skills.html (Consultado en abril del 2026).
Secretaría de Educación Pública de México. (2026). La formación continua avanza con el magisterio mexicano. SEP. Recuperado de: https://educacionbasica.sep.gob.mx/la-formacion-continua-avanza-con-el-magisterio-mexicano/ (Consultado en abril del 2026).
United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization [UNESCO]. (2026). Teachers: A global priority. UNESCO. Recuperado de: https://www.unesco.org/es/teachers (Consultado en abril del 2026).






