Ariadna Peñafiel, artista de Pachuca que creó una comunidad creativa, enfrenta cáncer en etapa avanzada

• El tratamiento que necesita representa un gasto muy por encima de sus posibilidades económicas. Por ello, busca reunir 400 mil pesos a través de su colecta “Ayuda a Ariadna a luchar contra el cáncer”
🖋 Redacción
Ariadna Estefanía Ortiz Peñafiel tiene 33 años y ha dedicado gran parte de su vida al arte, la danza y la pintura, no solo como forma de expresión personal, sino como herramienta de transformación para otros. Originaria de Morelia, Michoacán, encontró en Pachuca, Hidalgo, el territorio donde construyó una comunidad creativa que sana a través de la pintura, el movimiento y la introspección.
Su estudio suma decenas de participantes, desde jóvenes enérgicos hasta adultos mayores entusiastas que encontraron en ese lugar un espacio para crear. En medio del éxito, la realidad de Ariadna se ve ensombrecida por un diagnóstico que la ha llevado a pausar para recuperarse: un cáncer muy avanzado.
UN ESPACIO CONSTRUIDO PARA SANAR A OTROS
La conexión de Ariadna con Hidalgo tiene raíces familiares: su madre es originaria de Pachuca y su tío materno, artista plástico, la introdujo al mundo del arte desde pequeña, cuando pasaba los veranos en su estudio. Aunque inició su formación en Diseño de Modas, descubrió que lo que más disfrutaba era el proceso creativo detrás de los diseños, lo que la llevó a estudiar Artes Visuales en la Universidad de Bellas Artes en Morelia, según reportes periodísticos locales.
Tras concluir su licenciatura, Ariadna se trasladó definitivamente a Pachuca, donde enfrentó el reto de no ser originaria de la ciudad en un gremio artístico de círculos cerrados. Con el tiempo, fue ganándose la confianza de la comunidad artística local, descubriendo que el arte no solo era su pasión, sino también su salvación en los momentos más oscuros de su vida.
Inspirada por el poder sanador del arte, Ariadna comenzó a impartir talleres en una cafetería, mezclando pintura con meditación, escritura creativa y exploración emocional. Cuando la cafetería cerró, sus alumnas la impulsaron a buscar un nuevo espacio, lo que eventualmente la llevó a fundar su propio estudio.
Hoy, Ariadna dirige una academia artística donde se enseñan técnicas de artes visuales, yoga, danzaterapia y espiritualidad, un espacio donde las personas pueden expresarse, sanar y conectar con su interior. Su comunidad ha crecido con el tiempo, materializando su intención original de crear un espacio artístico con apertura, sensibilidad y autenticidad.
UN TESTIMONIO DE FORTALEZA
“Hoy me toca vivir una realidad que jamás imaginé. Tengo cáncer y los médicos consideran que mi enfermedad se encuentra en una etapa muy avanzada“, escribió Ariadna al anunciar su diagnóstico a través de una colecta solidaria con la que pide ayuda.
A pesar de ese panorama, expresa que su corazón se niega a rendirse.Sus razones para luchar están profundamente ligadas a lo que ha construido:
“Quiero seguir enseñando, ver a mis alumnos crecer, abrazar a las personas que amo, pintar nuevos lienzos, bailar cuando mi cuerpo vuelva a permitírmelo y seguir encontrando esperanza en aquello que siempre ha dado sentido a mi vida”.
El tratamiento que Ariadna necesita representa un gasto muy por encima de sus posibilidades económicas. Por ello, impulsa su colecta “Ayuda a Ariadna a luchar contra el cáncer”, que tiene como objetivo reunir 400 mil pesos para poder costear sus tratamientos.
Además de la colecta, se han puesto a la venta diversos cuadros propios y de sus colegas creadores para sumar esfuerzos en su tratamiento. Cada compra, cada donación y cada acción de compartir representan para ella una oportunidad más de continuar luchando contra la enfermedad.
“Mientras haya una posibilidad, por pequeña que sea, quiero aferrarme a ella. Quiero vivir. Quiero que mi historia hable de amor, de comunidad y de personas que decidieron tender la mano cuando más lo necesitaba“, expresó Ariadna a través de GoFundMe.
Conoce su causa y súmate a través de este enlace: https://gofund.me/19829b7fc.






