Columna invitada

El plan “B” para tener éxito en la vida y en los negocios

Activar una mentalidad de abundancia es como reiniciar una computadora a su configuración de fábrica. Es decir, es fundamental desaprender y volver a aprender


David Moisés Terán Pérez *


Desde pequeños, nos han enseñado que para ser personas de provecho debemos seguir el camino “correcto” impuesto por la sociedad: ir a la universidad y estudiar mucho, egresar para buscar un empleo seguro, después casarse, comprar una casa, trabajar muy duro durante 35 años; para que cuando se jubile tenga el tiempo suficiente para realizar lo que realmente le gusta a usted hacer.

Es decir, le han hecho a usted pensar que lo “supuestamente normal” es pasarse entre 48 y 58 horas a la semana encerrado en una oficina sin ventanas, a cambio de un puñado de dinero y de tres semanas de vacaciones al año (haciendo lo que no le gusta, y ganando lo que no le alcanza).

Al fin y al cabo, cuando uno es adulto tiene que “sacrificarse”, ¿verdad? Afortunadamente, el que haya millones de personas que hagan lo anterior (plan “A”) no significa que sea lo correcto.

Usted no tiene por qué vivir así. Felizmente existe un plan “B”, en el cual usted puede crear su propio estilo de vida ideal, de ser libre y feliz, sin esperar hasta cumplir 65 o más años de edad. Esto significa que, si usted desea viajar varias semanas al año, ser dueño de su tiempo, vivir desahogadamente y/o levantarse emocionado(a) por el día que se tiene por delante, todo eso es muy posible; y para ello no se requiere ser una persona superdotada o con súper poderes; no, nada de eso. “Todo es una aritmética básica: sus ingresos sólo crecen en la misma medida en que usted lo hace” (T. Harv Eker).

Lamentablemente, la mayoría de las personas viven en “piloto automático”, no saben cuáles son sus valores, ni quiénes son, ni qué es lo que quieren; y solamente hacen lo que realiza el 95% de la población.

La recomendación para que el plan “B” funcione es activar una mentalidad de abundancia. Y activar esa mentalidad de abundancia es como reiniciar una computadora a su configuración de fábrica. Es decir, es fundamental desaprender y volver a aprender. Lo que esto significa es que sus creencias son el primer factor determinante para activar su mentalidad de abundancia. Y una tarea muy importante a desarrollar es, en primera instancia, eliminar todas aquellas creencias que estén contra sus intereses, gustos y necesidades.

Por ejemplo, si su sueño es viajar varias semanas al año y/o ganar 100 mil pesos mensuales, pero usted no lo cree, entonces no lo conseguirá, ya que sus creencias lo limitarán siempre. Entonces, usted deberá cambiar esas creencias limitadoras por unas de abundancia, y que sean afines a lo que usted desea. Empero, para conseguir lo que usted quiere primero debe saber exactamente qué es lo que desea ser, tener y hacer (en ese orden). Lo triste es que, si usted no lo decide, otros(as) lo decidirán por usted.

Un segundo factor importante son las relaciones que las personas tienen; y tristemente, la mayoría de esas relaciones son tóxicas. Y como ya se dijo en otro artículo: “Usted es el promedio de las cinco personas con las que pasa la mayor parte de su tiempo” (Emanuel James Rohn). Por lo que, si esas personas no lo llevan a un nivel superior de exigencia y tristemente lo mantienen en su zona de confort, es el momento de decidir dejar a esas personas (amigos, conocidos, familiares, compañeros(as) de trabajo, etcétera), para convertirse en lo que realmente desea.

Es duro, pero se debe hacer. Elija sabiamente, porque si usted no tiene un círculo social que lo apoye, está perdido. Recuerde, habrá gente que deseará que usted fracase o que nunca alcance sus metas y sus sueños, aunque nunca lo exterioricen de esa manera. Sea cauto y cuidadoso en escoger a sus acompañantes.

Existen siete maneras de activar su mentalidad de abundancia:

Conformismo es igual a mediocridad

Por lo tanto, debe eliminar la conformidad. Debe exigirse al máximo. La manera más efectiva de eliminar el conformismo y la mediocridad es plantearse metas y realizar un plan de acción que le permita conseguirlas con avances mensurables en un tiempo razonable. Procure siempre buscar el camino de sumar, para luego multiplicar.

La gente con mentalidad pobre ve siempre problemas, mientras que la gente con una mentalidad de riqueza, siempre ve oportunidades: La pobreza y la riqueza son caras diferentes de una misma moneda. Esto significa que las oportunidades generalmente vienen camufladas de problemas, y como se escribió en otro artículo, quienes se dedican a resolver los problemas, las carencias y/o las necesidades de otras personas, son quienes siempre están ocupados(as), y pueden acceder a niveles importantes de riqueza, ya que la gente pagará gustosamente a quien(es) le resuelva(n) sus necesidades.

A donde vaya su mente, irá su cuerpo

La riqueza está en la mente, pero para crear primero debe usted creer; sí, creer en sí mismo(a). Recuerde, la pobreza y/o la riqueza no son más que un estado mental, por lo que debe reprogramar su mente hacia el éxito y hacia la libertad financiera. Lo único que usted puede controlar son sus propios pensamientos, entonces, hágalo. “Ya sabe que, si cambia sus pensamientos, cambia su vida” (Brian Tracy).

Aleje de su pensamiento la mentalidad negativa

Los pensamientos negativos disfrazados de supuestas ideas realistas son la base principal de todo fracaso, por lo que cambie inmediatamente hacia un pensamiento productivo y de abundancia. Aquí le propongo que recuerde la filosofía del Dr. Wayne Dyer, quien dijo: “Soy realista, es por eso que espero milagros”.

Hágase siempre responsable de sus decisiones

Tarde o temprano usted deberá tomar decisiones, ya sean éstas, buenas o malas, por lo que hágase responsable por ellas. Si se equivoca, aprenda de esos “errores”. Como la ha dicho John C. Maxwell: “A veces se gana; otras veces, se aprende”. Si se equivoca, aprenda a trabajar inteligentemente para que pueda reponerse a la brevedad posible.

Los pequeños cambios, pueden hacer una gran diferencia

Acostúmbrese a realizar cosas y/o acciones nuevas cada día. Considere lo que establece Darren Hardy (en su libro El efecto compuesto): “Si usted integra pequeñas acciones en el día a día, que mejoren su calidad de vida y refinen su filosofía, al paso del tiempo observará resultados positivos importantes; pero si no hace esas mejoras, igualmente al paso del tiempo, esa falta de disciplina lo llevará al desastre”.

La riqueza y la pobreza son sólo estados mentales

Dese cuenta que, si usted piensa que es pobre, así lo será; pero si considera que es rico, ya lo es (sepa que la riqueza importante no es sólo el resultado monetario, sino en lo que usted se convierte). Marque la diferencia con la calidad de sus pensamientos. Considere lo que desea conseguir desde el enfoque de sus pensamientos positivos, con la certeza de que conseguirá siempre lo que desea, y no desde la necesidad o la dependencia. Eso hará que todo se cumpla.

Por ejemplo, no nos preocupamos por el aire que respiramos porque lo consideramos infinito; sabemos que con solamente inhalar nuestra necesidad de oxígeno queda satisfecha. Igualmente ocurre con todo, no debemos limitar nuestros pensamientos. Continuará…

* Ingeniero Mecánico Electricista por la UNAM. Maestro en Microelectrónica por la Université Pierre et Marie Curie de París. Maestro en Alta Dirección por el IPADE. Maestro en Ciencias de la Educación por la UVM. Doctor en Educación por la UPN. Académico en la UNAM por 30 años. Director de los Centros Autorizados de Servicio (CAS) en Hewlett-Packard de México. Líder de Proyecto Eléctrico en Siemens México. Autor de seis libros publicados por Alfaomega Grupo Editor. dmtp040964@gmail.com

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